Si no se entiende, no se vende
Muchos arrancan por el final, que es armar una web, redes sociales, contratar un correo, sacar un dominio y así gastan la energía en el lugar equivocado. Para vender online hace falta:
- buenas fotos (si, más de una)
- descripciones completas
- catalogación
Si bien en otros posteos vamos a hablar de la publicidad, de nada sirve traer gente a un lugar, donde el contenido no lo atrae, ni le resulte interesante. Un buen catálogo es un esfuerzo inicial, que luego rinde sus frutos y potencia tu inversión.
Pensalo bien, si a vos no te gusta entrar a una web donde hay una sola foto del producto y no podés ver los detalles del mismo, donde no distingues el color del objeto, donde el título no es descriptivo, donde no ves el tamaño, composición y materiales del mismo ¿por qué a tus potenciales clientes si les va a gustar? ¿Por qué van a entender que es tu primera vez vendiendo y tienen que tenerme paciencia por ello? Porque no ir con dos clics a una tienda que si valga la pena? Recordá que no es gente que esté de camino a un cumpleaños y sos la única tienda abierta de camino, acá el usuario tiene que sentir el impulso, o no va a concretar. Porque tienen que consultar algún detalle que no te tomaste el trabajo de explicar para tener que comprar? Porque esperar tu respuesta? Es más, seguramente tu competencia ya se tomó el trabajo de hacer un buen catálogo y captará a ese cliente más rápido.
El contenido es el primer paso, donde debes concentrar la mayor cantidad de energía. Una vez que tengas todo planificado y en camino, podés paralelizar con otras tareas, tampoco demores el lanzamiento de tu tienda, hasta que tengas el último contenido hecho.
Fotos
Acá no sirve mentirse o preguntarse si es necesario contratar un fotógrafo o si podés hacerlo con tu celular. Hazlo de la forma que te de seguridad de que van a estar correctas. Buena luz, buen fondo, que reflejen el color real, que me den la idea de la proporción o tamaño del producto, utilización de tomas adicionales para ver los detalles o ver algún movimiento, si es que lo tiene. Ahora, tu cuñado, tu hijo o tu empleado saca este tipo de fotos y tiene este criterio? Pues que lo haga. Ahora si no tienen experiencia, ¿por qué empezar o probar con tu catálogo? ¿Por qué arrancar con el pie izquierdo? Invertir en fotografía, es una gran decisión.¿Lo lograste? ¿Tienes increíbles fotos? Ten en cuenta los siguientes consejos:
- mantén la proporción en cada producto (en general van a verse varios productos en un listado, buscamos una armonía)
- utiliza la misma toma para todos los productos para la primer foto (no queda bien, tener un popurrí de diferentes tomas, fondos, colores en un catálogo, confunde)
- siempre es mejor usar el mismo fondo (el blanco, el gris claro, no fallan)
- si utilizas modelos, trata de enfocarte en el producto y no en sus caras
- si utilizas más de un producto en una misma toma, trata de destacar la que quieras mostrar, que no sea ambiguo
- piensa que vas a tener futuras incorporaciones de productos, así que anota todo lo posible o intenta que el fotógrafo no le imprima su personalidad, ya que puedas utilizar a otro en el futuro.
- ya que preparaste cada producto para ser fotografiado, aprovecha para sacarle más de una toma, destaca los detalles, las terminaciones, todo aquello que pueda interesarle al usuario
Como no tenés experiencia en catalogación, te doy unos tips que pueden ahorrarte mucho trabajo luego:
- arma una planilla de excel con todos los productos a fotografiar y relaciona su código, con el nombre de la foto
- pedirle al fotógrafo que te procese las fotos del mismo tamaño/aspecto
- si tu producto utiliza modelos, anota que talle utilizó cada uno
Descripciones
No hay nada más frustrante que entrar a una tienda online y ver algo como “Sweater azul, 100% algodón”. ¿No tienes nada mas que decir tu producto? ¿Acaso quieres que el cliente compre en la competencia? ¿No quieres evitar que te pregunten 1000 veces por el tamaño del mismo?Para el usuario es gratificante encontrarse con las dimensiones, materiales, colores, consejos de cuidados y cualquier otra información adicional que tengas. ¿Manuales? ¿Diagramas? ¿Guías de talles? ¿Dimensiones? ¿Formas de uso? Recuerda que lo escribes una vez y ¡se visualiza miles de veces!
Hay catálogos de productos electrónicos que incluyen la cantidad de baterías que utiliza el producto, el tipo de patas que tiene el enchufe, ¿imaginas qué información es útil del producto y pueda hacer que un usuario se entusiasme con ella? ¡Escribela! Quítale todas las dudas y haz que comprar sea una decisión. del momento.
Aquí puedes contratar un redactor publicitario, un estudiante de periodismo, incluso la persona que más sepa de los productos en tu negocio y luego si es necesario, alguien que corrija la ortografía y la redacción (incluso hay herramientas de gramática online gratuitas). En muchos casos estos contenidos puedes utilizarlos, ya que seguramente más de un producto de tu catálogo comparte los mismos atributos.
Si bien en otros posteos llegaremos al momento de armar las diferentes secciones de una web, te recomiendo que aproveches y tambien tomes las fotos de colección y campañas, con tus productos destacados (para armar futuros banners, placas promocionales, publicidades en redes, etc). Es un buen momento para sacarle jugo a la producción, negociar con el profesional y aprovechar la inercia creativa.
Catalogación
El usuario va a pasar menos de un minuto en tu sitio web, seguramente revise 1 a 6 páginas antes de que decida irse. Es tu misión, catalogar tus productos de una forma que encuentre rápidamente lo que busca. Aquí no tienes la posibilidad de ir a buscar al depósito lo que no está en la vidriera. El usuario solo debe mirar el menú del sitio y entender dónde está lo que necesita.Utiliza palabras comerciales, no las del fabricante. A tu cliente no le interesa saber cómo agrupa los productos tu proveedor o temas propios de tu organización. El cliente va a buscar el producto tal cual te lo pide cuando entra al negocio, no estás ahí para corregirlo, o hacerle saber que no se dice de tal manera. Si no entiendes esto, los usuarios no van a saber el total de productos que vendes, y por consiguiente no te van a comprar.
Otro aspecto importante de la catalogación es el balance y la proporción, No está bueno para un usuario tener cientos de categorías en el menú y al entrar en cada una encontrarse con 2 o 3 productos. A veces ese nivel de detalle no aporta (ej: si tienes solo 2 modelos de remeras de manga corta y 3 de manga larga, agrupa las 5 en la categoría remeras). Y tampoco catalogues con pocas categorías, porque si bien te quedara un menú compacto, el usuario tendrá mucho que mirar y seguramente no llegue a los últimos productos del listado.
Parece un aspecto trivial, de hecho muchas tiendas online no lo tienen en cuenta, pero esta es la diferencia entre tener productos que no se venden porque están fuera de precio y productos que nadie los ve. Muchas tiendas terminan realizando promociones o liquidaciones, sobre prendas que no tuvieron la oportunidad de ser correctamente visualizadas.
Para esto no hay que ser un gurú, ni contratar un profesional. Utiliza el sentido común, ponte en el lugar del cliente y no del vendedor. Mira las webs de tu competencia, busca ejemplos de marcas similares y en los casos donde veas una navegación amena, aprovecha el tiempo invertido por ellos, para tu catálogo.

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